Para que el aprendizaje sea real, primero hay que sentirse seguro. En esta última expedición, 9 centros escolares de Valladolid, Cáceres, Alicante, Sevilla, Valencia y Jaén han comprobado que la verdadera inmersión ocurre cuando los nervios desaparecen. A través de cuatro de nuestros programas en Reino Unido e Irlanda, nuestros alumnos y alumnas han pasado de ser turistas a ser parte activa de una comunidad internacional.
Más allá de practicar el idioma, lo que define nuestras estancias es la calidad del refugio que encuentran los chicos. Con una nota de 8,84, las familias no solo han cumplido, sino que han creado espacios donde el silencio se llena de conversación y la hospitalidad se siente en cada detalle.
«Alucinante, un trato perfecto y muy, muy majos, además de un ambiente calmado con conversación, muy cómodos y relajados.»
«Totalmente satisfactoria. La anfitriona es una señora muy amable y servicial, que nos ha hecho sentir como en casa.»
«Muy buena, muy amable, cariñosa y buena cocinera.»
En Stand Up creemos que el inglés no se estudia, se usa. Con una media de 8,00, nuestras clases se han transformado en laboratorios de convivencia donde el trabajo grupal y el intercambio cultural han sido el motor principal. Lo más importante no ha sido solo el vocabulario, sino la capacidad de expresarse sin miedo.
«Están muy bien porque incrementa sobre todo hablar inglés con otras personas, lo cual yo pienso que es lo más importante.»
«Muy interactivas para conocer otras personas y hablar en este idioma. Hemos aprendido mucho vocabulario y cultura.»
«Me han parecido productivas y he aprendido nuevo vocabulario y a expresarme mejor.»
El aprendizaje no termina al salir del colegio. Con un 8,38 de valoración, el programa de actividades ha permitido a los alumnos conectar con la cultura local desde el movimiento y la gestión de su propio tiempo libre en ciudades nuevas.
«Me ha encantado aprender el barn dance, la disco estuvo divertida y las excursiones me ha gustado que nos dieran tiempo libre.»
«Me lo he pasado muy bien, me he divertido mucho y me ha parecido súper interesante y entretenido.»
Nuestra meta es que cada alumno regrese a casa con la maleta llena de anécdotas y la mente libre de barreras lingüísticas.
¿Empezamos a diseñar la próxima aventura para vuestro alumnado?










